¿Hay realmente algún momento adecuado? Tú me guiaste a creer. Creer que algún día estarías ahí para mí.
Cuando las estrellas estaban allí arriba, cuando no estabas tan consumido.... Yo seguí buscando pistas...
Así que esperé en la oscuridad de mi corazón... Aunque el tiempo no estaba nunca bien.
Un caparazón de lo que las cosas podrían haber sido. Huesos cansados bajo un velo de secretos guardados, todos muy débiles. Es triste pensar que nunca supe que estabas buscando las palabras, para el momento de emerger.
Sin embargo, el momento nunca llegó. Tú no podías arriesgar mi frágil cuerpo.
Hasta que un día dejaste de preocuparte. Y empezaste a olvidar por qué intentabas estar tan cerca. Hasta que desapareciste en la oscuridad. Y la oscuridad se volvió en dolor.
Y nunca se fue, hasta que todo lo que quedaba, fue profundamente enterrado, bajo la superficie.
Me gustaría gritar solo para ser oído, como si estuviera chillándole a las estrellas. Sangraba solo para sentir que me escuchaban...
Nunca dirías ni una sola palabra. Tal vez fue eso lo que me mantuvo siempre alcanzando en la oscuridad algo que ocultar.
Hasta que un día dejé de preocuparme. Y empecé a olvidarme de por qué anhelaba estar tan cerca. Hasta que me desvanecí en la oscuridad. Y la oscuridad se volvió en dolor.
Y nunca se fue, hasta que todo lo que le pertenecía, quedó profundamente enterrado, bajo la superficie.
martes, 30 de octubre de 2012
viernes, 26 de octubre de 2012
Us and Them
No desesperes, algún día llegará, lo único que puedes hacer es estar preparado para dar lo mejor de ti cuando llegue. Ese pequeño lapso en el tiempo que tanto esperas.
"Somewhere, something incredible is waiting to be known."
viernes, 19 de octubre de 2012
Promesas
Los malos momentos de la vida son inevitables. ¿Quién no ha tenido alguno? Son de muchas y diversas causas: enfermedad, desamor, conflictos personales, profesionales, anímicos, etc. También pueden ser de muchas magnitudes, o sea, mejores o peores. Cuando muchos se acumular, sí, suele ser bastante horrible, porque dejas de ser tú y te transformas en una versión alternativa de ti. Es lo peor que puede suceder.
No es el mero hecho de que cambies y estés distinto, sino que esto implica que te va a influir. Es una limitación, un condicionamiento de malestar personal que se ve reflejado en tu relación con los demás. Y es que, cuando uno está mal consigo mismo, va a tener problemas con los demás: no va a estar cómodo, tendrá esa tendencia a pagarla con los demás, porque los problemas de uno son demasiado grandes e importantes y los ajenos no. Se crea un ciclo retroalimentativo destructivo en que tu actitud se basa en el pensamiento egoísta de "mi mundo y mis problemas", sin parar a pensar en si los demás tienen problemas o no.
Nosotros, concretamente, estamos en una de las épocas más conversas de nuestra vida. Se nos están juntando muchos problemas a todos y, cuando digo todos, quiero decir a todos... Así que no puedo garantizar que este camino vaya a ser idílico o que no haya momentos en los que acabaremos llorando, en los que todo se nos destruya frente a nosotros. Marcar la diferencia consiste en que, en el tiempo, uno sea capaz de "apartar" los problemas, para comprender a los demás. Todo es más fácil si tienes a alguien que intenta arreglarte.
Hace semanas, pasé una de estas épocas, en las que un conjunto de circunstancias personales de diversa índole me aplastaba. Yo creía en mis problemas y no era consciente de los de los demás. Sí, era destructivo, conmigo mismo y con los demás.
Me di cuenta de que era insostenible y que un cambio era necesario. Estaba arrepentido. Me hice unas promesas y, desde entonces, intento cumplirlas siempre que puedo. He arreglado algunas cosas, pero otras todavía están sin resolver. Todavía hay mucho que andar...
¿Son estas promesas extravagantes? No lo creemos. Están cumpliéndose entre nosotros, a veces rápidamente, a veces lentamente. Pero siempre se realizarán si trabajamos por ello.
- Vamos a conocer una libertad y felicidad nuevas.
- No nos lamentaremos del pasado, ni intentaremos cerrar la puerta que nos conduce a él.
- Comprenderemos el significado de la palabra serenidad y conoceremos la paz.
- No importa cuán bajo hayamos caído, veremos cómo nuestra experiencia beneficiará a otros.
- El sentimiento de inutilidad y lástima de nosotros desaparecerá.
- Perderemos el interés en las cosas egoístas y nos interesaremos por nuestros semejantes.
- La ambición personal se desvanecerá.
- Nuestra actitud y visión de vida cambiarán.
- Perderemos el miedo a la gente.
- Perderemos el miedo a la inseguridad económica.
- Intuitivamente sabremos cómo comportarnos en situaciones en las que antes nos sentíamos desorientados.
- Repentinamente nos daremos cuenta de que Dios está haciendo por nosotros más de lo que éramos capaces de hacer por nosotros mismos.
jueves, 18 de octubre de 2012
The Happiest Days Of Our Lives
El tiempo pasa, se nos escapa de las manos. Realmente, este elemento que muchas veces se hace amo de nuestras vidas se está yendo. Ya hace más de 10 años que estoy en el que se ha convertido en mi lugar predilecto para pasar el rato. Otro verano que se acaba, otro cambio de estaciones, un otoño que empieza con un bonito amanecer carmesí. Qué rápido pasa el tiempo, sin que podamos parar un instante a disfrutarlo o a valorarlo.
Mi vida ha dado un cambio brutal en un año. Me han pasado cosas de todo tipo. Sin duda, ha sido el mejor año de mi vida. ¿Pero ahora qué?.... ¿Con qué nos encontramos?
Nos cueste admitirlo o no. Este año es el año. Tenía muchas ganas de que empezara, y ahora mismo ya veo pinceladas de lo que espera. Son esos ecos de lo que he visto que ha pasado a cercanos míos. Recuerdos de esas figuras que superaron lo que nos espera. Y lo que nos espera es experimentar la mejor forma existente de recordar acontecimientos: volver a vivirlos, esta vez en nuestra pequeña historia.
Al fin y al cabo, este año va a ser el mejor año de nuestra vida, porque vamos vivir lo que jamás antes habíamos vivido. Pero... no se salva de que va a ser, también, el peor de muchos. Habrá momentos verdaderamente estresantes y agobiantes, para qué mentirnos. Momentos en los que desearemos que esto acabe de una vez, o incluso que el tiempo no avance, que no llegue ese momento crucial que tanto nos repiten día a día. Momentos en los que necesitaremos de alguien que nos arregle.....
El mejor y peor año de nuestra vida...... ¿Cómo puede ser el mejor y el peor a la vez?... Tal vez, la respuesta esté en que, en cierto modo, este año no va a ser real... ¿Por qué? Porque este año nos cambiará. Nos desgastará mucho, pero valdrá la pena. Porque, cuando vuelvan a cambiar las estaciones, nos habremos dado cuenta de que, pase lo que pase, nos habrá colocado en el punto de partida, en el que el conjunto de todas nuestras acciones y vivencias, no irán desplazando poco a poco a ese lugar que nos corresponde en el Universo.
¿Agobiado? Un poco, sí, pero mejor dicho, preparado para que este año nos dé muy buenas razones para no olvidarlo. Levantemos los ladrillos y cimientos de este curso...
¿Quién sabe qué será de nosotros dentro de un año?
¿Qué hemos encontrado?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)